Se ha hallado cerámica muy
primitiva en la entrada a la Cueva de la Yedra, conocida con el
nombre de Cueva del Collado, detrás del Calar del Gallinero, por
lo que se deduce que si hasta aquí no llegó el hombre musteriense,
si tuvieron que hacer vida no sedentaria, algunas razas del paleolítico.
Pero hasta ahora no ha sido comprobado por estar mal estudiado
el mapa arqueológico de los Filabres. Al hablar de las minas de
cobre las podemos asociar a las explotaciones primitivas de las
gentes de la cultura del Argar, pues en la Cueva de la Paloma
ya existen restos prehistóricos, que unidos a los estudios del
profesor Pellicer y la profesora Acosta, su mujer, en los altos
de los cuatro montes de La Cerrá, nos hacen suponer una cultura
del paleolítico superior, neolítico y restos de las primitivas
colonizaciones.
El valle del Almanzora fue
una vía de penetración indiscutible desde el Mediterráneo; en
las márgenes del río debieron asentarse, atraídos por las aguas
y la fertilidad de las tierras, pueblos nómadas buscando emplazamiento
favorable. A la parte central del valle llegarían estos pueblos
con algún retraso por la dificultad de penetración, pues mientras
en la región que mira directamente al mar se han hallado restos
desde el Musteriense hasta el Neolítico pasando por todo el Paleolítico
superior, en los pueblos limítrofes a Bayarque que se han estudiado
hay testimonios solamente neolíticos, como más antiguos.
Estos pueblos se instalaron
en la orilla derecha del río, sobre la terraza superior. El nivel
inferior ha aparecido, casualmente, como siempre, bastantes utensilios
propios de la cultura romana, abundantes lucernas sobre todo,
etc.
En la Edad Media este municipio
estuvo ocupado, como es lógico, por musulmanes, y finalmente,
por moriscos que fueron expulsados de aquí en 1572, y con este
motivo se confeccionó el Apeo General de población, a partir del
cual los datos son fidedignos.
En la época de los musulmanes
Bayarque formaba parte de Tíjola la Vieja. La reconquista definitiva
de toda esta región fue obra de los Reyes Católicos, que sometieron
a los moros a su obediencia y concedieron en señorío las diferentes
villas a personas destacadas en el reino. Bayarque pasó a ser
villa del Marqués de Villena. El duque de Escalona debió ser el
sucesor en el título de marqués de Villena, no por el apellido
sino por el título de marqués de Villena y de Moya.
Por
el poder o carta que Felipe II envió al licenciado Gonzalo de
Melgar el 6 de Octubre de 1572, se concedía que pudieran venir
a poblar cuantos quisieran, con tal que llegaran de fuera del
reino de Granada. En total, fueron 44 las familias llegadas, sobre
todo de los reinos de Valencia y Murcia, aunque completan la lista
de procedencias algunos del resto de Andalucía y España.
Escudo
Escudo en color azur, plata
y oro. Primero, en azur trae un menguante de plata sobre dos montañas
gemelas, de sínople, terrasadas en color oro. Segundo en barras
de plata trae ondas de azur.
Se timbra con corona real
cerrada de oro engastado de piedras preciosas y compuesta de ocho
florones de hojas de acanto, visibles cinco, interpolados de perlas
y de cuyas salen sendas diademas sumadas de perlas que convergen
en un mundo de azur, con el semimeridiano y el ecuador de oro,
sumada de cruz de oro, forrada de gules.