Página de inicio
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  Historia  
 
Introducción Serón en la Guerra de Granada
Un episodio histórico: la novia de Serón Serón en la guerra de los moriscos
Serón antes de la conquista por los Reyes Católicos Breve reseña histórico-demográfica de Serón


BREVE  RESEÑA  HISTÓRICO-DEMOGRÁFICA DE  SERÓN
  Por José Escamilla Gil Profesor de Geografía e Historia

Serón, al igual que el resto de los núcleos del Valle del Almanzora, participó y conoció una temprana ocupación humana. En efecto, las condiciones geográficas del Valle fueron utilizadas como vía de penetración desde el mar Mediterráneo hacia las altiplanicies de Baza-Guadix, a la vez que facilitó el asentamiento humano desde antaño.

Las primeras huellas humanas parecen ser que se remontan al Paleolítico, período en el que las sociedades y comunidades se  caracterizaban por ser recolectoras y depredadoras. Restos de esa época los encontramos en la Cueva del Collado y en el Marchal.

El Neolítico supone una autentica revolución con lo anterior, puesto que se inicia ya, el paso de una economía recolectora a otra productora, existiendo numerosos asentamientos humanos en todo el Valle. No obstante, las excavaciones arqueológicas y prospecciones son en cierto modo exiguas.

Los púnicos en su avance hacia el Oeste no sólo aprovecharon la riqueza minera de la zona (cobre en la Cueva de la paloma, hierro en Serón…), sino que explotaron las posibilidades agrícolas de la zona con fértiles aluviones y agua abundante.

La llegada de los romanos hacia el año 218 a.C. y con ello la Romanización, supuso un cambio radical en las comunidades de la zona (lengua, derecho, administración, propiedad.), en tanto en cuanto la aplicación de nuevas técnicas implicó un mayor aprovechamiento en la explotación de los metales del Valle.

 Los germanos apenas modificaron la vida económica y social de la etapa anterior.

 La llegada de los musulmanes trajo consigo una civilización nueva de manera que impulsa el desarrollo de la agricultura tanto en la estructura de la propiedad de carácter minifundista, como del regadío. Estas transformaciones agrícolas de la comarca han perdurado hasta nuestros días, incluso después de la repoblación tras la expulsión de los moriscos.

Numerosas ruinas de fortalezas y torres militares árabes, han quedado como evidencia de esta ocupación.

La conquista del Valle del Almanzora por los Reyes Católicos, se hizo a partir del "Adelantamiento de Murcia" y finalizó en 1.488-89, tres años antes de la conquista del Reino Nazarita con la toma de Granada.  Las Capitulaciones fueron en cierta medida generosa con los vencidos, hasta el extremo que la población musulmana continúa con sus derechos. No obstante, la llegada de algunos pobladores cristianos, ocasionó la expulsión de algunos musulmanes, al igual que se incitaba a la emigración voluntaria de éstos.

Con la conquista, los Reyes Católicos recompensaron en cierta forma a la nobleza, por sus servicios de apoyo, concediéndoles Señoríos Jurisdiccionales, llamados Señoríos de Sierra.

En 1.490, Serón contaba con unos 300 vecinos y 1.350 habitantes.

 Durante el siglo XVI, la población morisca, que prefirió quedarse en su antiguo territorio, va a sufrir las consecuencias de la conquista, por lo que la vida no sería nada fácil. En efecto, presiones no sólo religiosas, sino políticas y económicas les obligaba a convertirse en cristianos, al igual que a abandonar sus costumbres, tradiciones, formas de vida, lengua,etc.

Caro Baroja resume perfectamente esta situación, al plantear que la revuelta de los moriscos granadinos, fue en cierta manera, provocada.

En el año 1.568 estalla la rebelión de los moriscos de las Alpujarras dirigidos por Aben Humeya y Aben Aboo, mientras que en el  Alto Almanzora (Serón y Tíjola) se originó en el verano de 1.569.  D. Juan de Austria, hermano bastardo del rey Felipe II, tardó dos años en cercar a los rebeldes, siendo conquistado Serón en marzo de 1.570.  Los rebeldes sometidos en Serón, fueron castigados  y se les expulsó a la provincia de Córdoba.

En 1.574, Serón contaba con 143 vecinos y 644 habitantes. Los repobladores cristianos que vinieron a esta zona, eran en su mayoría originarios de Murcia y Albacete; si bien también hubo de Castilla, Andalucía Occidental y Valencia. Es cierto que la repoblación se llevó  con ciertas dificultades; la zona estaba destruida, la inseguridad era permanente (Monfies) y las condiciones catastróficas del último tercio del siglo XVI ( malas cosechas y epidemias) hacían inviable una buena repoblación.

El número de vecinos en 1.587 se calcula en 125 vecinos y 562 habitantes, observamos pues, un ligero retroceso con relación a 1.574, de tal forma que Serón se encontraba a finales del siglo XVI casi despoblado, lo que supuso sin duda alguna el abandono de gran cantidad de parcelas, agravado por el desconocimiento por parte de los nuevos repobladores de las técnicas agrícolas utilizadas por los moriscos, así como de la orientación en la producción de cultivos.

Desde finales del siglo XVI hasta 1.838, la población vive exclusivamente de una agricultura de subsistencia, con un crecimiento demográfico lento y continuado.

El siglo XVII, época de estancamiento económico, se caracterizó por una crisis coyuntural y una inseguridad permanente, todo ello ocasionado por un lado por las catástrofes naturales que asolaron esta etapa, y por otro, por las políticas nefastas de los gobiernos de turno.

A finales de siglo, en 1.699, Serón contaba con 500 vecinos y 2.000 habitantes, produciéndose cierto retroceso en 1.718 donde las cifras bajaron respectivamente a 359 vecinos y 1.436 habitantes.

A principio del siglo XVIII, la comarca no sufrió el impacto de la Guerra de Sucesión, desapareciendo temporalmente las epidemias de peste, pero esto no es óbice para pensar que no incidieran otros males, tales como la plaga de langosta y epidemias de fiebre.

Entre 1.718 y 1753 (Catastro de Ensenada) se produjo un incremento de población, pasando Serón a contar con 577 vecinos y 2.752 habitantes, todo ello por el impulso de algunos sectores económicos, como el desarrollo de la ganadería porcina, y por la existencia de dos fundiciones de hierro en Serón  y Bacares.

Según los censos de Aranda (1.769 con 3.304 hab.) y Floridablanca (1.783 con 3.613 hab.) coincidiendo con el reinado de Carlos III, la evolución demográfica en Serón, continúa siendo favorable, a pesar de ciertas adversidades ligadas a las malas cosechas y epidemias de tifus ocurridas entre 1.772 y 1.773, que afectaron desde Huércal-Overa hasta Baza.

Durante el siglo XIX, posiblemente el más movido e inestable de nuestra historia, con acepciones ideológicas y paradigmas nuevos, como ocurrió con el liberalismo, que entre otras cosas pretendió modernizar el país; Serón continuaba con su crecimiento lento y pausado, llegando en 1.850 a contabilizarse una población de  1.365 vecinos y 5.461 habitantes, en 1.860 con 7.227 habitantes y en 1.877 con 7.587 . No obstante y a pesar de todo ello, entre 1.877 y 1.887 (7.006 hab.) se produjo una cierta regresión, ocasionada en cierto modo, por las epidemias de cólera que afectó a la zona en el verano de 1.885, y por otro lado por las malas cosechas que originaron crisis de subsistencia.

Ya en el siglo XX, y en el período 1.900-1.920 (8.264 hab.), Serón  alcanza cotas importantes desde el punto de vista demográfico, ligado sin duda alguna a la explotación del mineral de hierro en los criaderos de Serón-Bacares. En efecto, es una evidencia objetiva la correlación existente en estos años entre la explotación de hierro y el incremento demográfico de la zona, y a ello habría que añadir, como no, la atracción que se ejerce sobre el capital extranjero que invertiría en estos yacimientos. Por otro lado, no se puede soslayar la importancia que tuvo la construcción de viviendas y la línea férrea Lorca-Baza, que se utilizó como medio de transporte para el embarque  del mineral de hierro en Aguilas.

La década 1.920-1.930, período de estabilidad política con la dictadura del general Primo de Rivera, se caracterizó por las grandes inversiones que se llevaron a cabo, sobre todo, en obras públicas, llegando a cuantificarse en el municipio de Serón unos 9.361 habitantes (1.930), cifra nunca alcanzada anteriormente.

Tras la Guerra Civil española   y   durante la posguerra, el sistema socio-económico del país transcurrió por unos momentos difíciles (estancamiento y regresión), tanto por la situación interna de autarquía, como por la externa de aislamiento. Durante estos años, Serón pierde población, aunque bien es verdad que la tendencia generalizada se orienta hacia una relativa estabilidad, estabilidad ligada a las condiciones excepcionalmente difíciles mencionadas anteriormente.

En efecto, en 1.940 se contabilizan una población de 7.091 habitantes; en 1.950 el descenso es exiguo, llegando a 6.739  pobladores, disminución causada en cierta medida a la reducción de la actividad minera, y a una mejora sensible en las condiciones socioeconómicas del país; en la década posterior se produjo un ligero incremento llegándose a 7.155 habitantes. A partir de estas fechas, el declive de Serón sería un hecho evidente, son los años del boom emigratorio, de la política económica desarrollista que asegura los desequilibrios regionales campo-ciudad, regiones subdesarrolladas (Andalucía) - regiones desarrolladas (Cataluña), países mediterráneos( España) -países centroeuropeos (Alemania), del cierre de las minas (1.968) y todo ello ocasionado, por el desajuste existente entre la población de Serón y las posibilidades económicas y de trabajo que se le ofrece a ésta.

 Las consecuencias derivadas de estos problemas, se sintetizan en un abandono paulatino de las labores agrícolas, la despoblación que origina, sin duda alguna, un envejecimiento progresivo de la población, y el rechazo por parte de la juventud a estabilizarse en el municipio que consideran poco atractivo y sin posibilidad de futuro.

 En 1.975 la población de Serón disminuyó a 4.476 hab., y en 1.981 alcanza la cota más baja de su historia más reciente, unos 3.519 hab., con una densidad media de 21,2 hab/km2, y una tasa de masculinidad del 98%. Con ello se evidencia un ligero retorno de algunos de sus hijos emigrados, que consideran que las regiones atractivas de los años 60, han perdido tal condición como consecuencia de los efectos de la crisis de 1.973.

Actualizando algunos  datos  de la reseña publicada en agosto de 1.985 y con la misma superficie municipal ( 165,9 Kms2 ), la población de derecho al 1/1/1.998 es de 2.673 habitantes, de los cuales 1.298 son varones y 1.375 mujeres, con una variación con relación a 1.981 de -26,9% y con una densidad demográfica de 16,1 hab/km2. En cuanto algunos índices económicos y de consumo destacamos los siguientes, la tasa de paro es de 0,7% de la población censada, el número de teléfonos es de 806,  el número de vehículos a motor es de 1.103, el número de oficinas bancarias es de  2, el número de establecimientos industriales es de 35,  el de establecimientos comerciales/mayoristas es de 7, el de minoristas 43, el número de bares es de 14, el índice de actividad económica es de 3,  y la renta familiar media por persona de Serón oscila entre 1,000.000 y 1,125.000 ptas.